Los Jardines Botánicos: ¿la esperanza para las plantas amenazadas?

Los Jardines Botánicos de todo el mundo han ido evolucionando desde su creación. Muchos de ellos comenzaron como meras colecciones de plantas de la clase adinerada o como probaturas para comprobar el grado de aclimatación de ciertas especies al clima de una región determinada. Existe un denominador común en muchos de ellos que viene dado por haber presentado algún periodo de decadencia. En muchos casos esto fue el desencadenante para un resurgir con más fuerza.

Jardines Botánicos, la gran esperanza

Un estudio publicado meses atrás en la revista Nature Plants, describió el papel que hoy en día tenían los Jardines Botánicos del mundo en la conservación de especies amenazadas. Una de cada cinco especies de plantas se encuentra en grave riesgo de amenaza. A la misma vez, en el primer estudio detallado que se ha hecho de las plantas crecidas en Jardines Botánicos, se detallaron más de 100.000 especies. Lo cierto es que no siempre los esfuerzos se centran en las plantas amenazadas.

Observando este directorio de especies se vio que las plantas tropicales están poco representadas en los Jardines, pero mucho menos lo están las plantas primitivas como líquenes o musgos. De esta manera, este estudio ha identificado claras debilidades en las colecciones botánicas de más de 1.000 instituciones.

Jardines Botánicos
Espacio dedicado a las plantas de turbera en el Jardín Botánico Atlántico de Gijón.

 

Los Jardines Botánicos de cada hemisferio

Muchos de los Jardines del mundo se encuentran en el hemisferio norte. Las posibilidades de cultivar y mantener plantas tropicales en este hemisferio son bajas y en muchos casos han de ayudarse de invernaderos y umbráculos para su preservación. Estas plantas tropicales crecen mucho mejor en el hemisferio sur, pero en muchos de estos países, las posibilidades de poder crear un Jardín Botánico son mucho menores.

Por otro lado, solamente el 10% de las colecciones globales está dedicado a las plantas amenazadas, por lo que el estudio sugiere que los Jardines Botánicos deberían hacer un esfuerzo mayor por mantener y preservar colecciones de estas plantas en peligro. Sin embargo, la elevada aceptación que estos lugares tienen (con más de 500 millones de visitantes al año), los convierten en la mayor esperanza que estas especies en peligro tienen. Y no solamente por el simple hecho de tener las colecciones, sino también por el valor educativo que tienen de cara a las generaciones venideras.

En España tenemos una colección de Jardines Botánicos bastante bien representada, pero en muchos casos bastante desconocida. De los más de 100 lugares que hemos podido visitar, no son tantos los que de verdad presentan una apuesta clara por la conservación, educación e investigación. Los Jardines Botánicos españoles tendrían que ir más allá del valor expositivo y transformarse en una herramienta eficaz de conservación.

El primer paso es que estos jardines aumenten aun más su número de visitantes. Que se vea el trasfondo que estos lugares tienen, además de ser el marco ideal de infinidad de fotos de perfil en redes sociales. Échale un ojo a todos estos espacios en nuestra guía.

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Víctor Zapata
Víctor Zapata

Comentarios

Roberto Robles
6 febrero, 2018
Tienes mucha razón, un jardín botánico no debería limitarse a tener unas cuantas especies sin más, debería ser un sitio de conservación y buscando siempre dar un impulso a la educación botánica (qué expresión más chula me ha quedado) del lugar. Supongo, y corregidme si me equivoco, que esto se deberá en gran parte a que no se realiza la inversión suficiente en cuanto a capital para estos lugares.

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