Description
La paz del Mediterráneo occidental una vez fue mas parecida a las costas tropicales de nuestra imaginación, donde siempre hay un volcán amenazante, guardián de tesoros, en el interior de la isla. Los restos nos quedan en el Cabo de Gata, la Costa de Cartagena y en unas diminutas islas frente a las sosegadas playas de la Costa del Azahar que esconden una verdadera fortuna para los buceadores. Las Islas Columbretes son en realidad el cráter de un volcán cuya boca está debajo del agua, con un perfil solo colonizado por un faro solitario que parece sacado de alguna costa cantábrica. En tiempo de los romanos, estuvieron pobladas por serpientes, un elemento mas para la leyenda. Hoy son parque natural y uno de los raros lugares del Levante donde sentir el aliento de la alta mar. En este viaje, recogeremos los trocitos de una costa que todavía guarda rincones de Mediterráneo original, de las cumbres de arenisca rojas que terminan devolviendo a las arenas costeras lo que le secuestraron hace millones de años a las planicies donde las aguas saladas y dulces se mezclan en terreno anfibio. En el horizonte, siempre, Las Columbretes, recordando que todo nos viene del interior de la Tierra. Por el camino, nos cruzaremos con las bicicletas que navegan por la Vía Verde de Oropesa, atravesando acantilados vaciados, y encontraremos el encanto de las calles estrechas de Vilafamés o las de la propia Oropesa del Mar, donde nos alojaremos.






