A medio camino entre nuestra bien conocida Sierra Espuña y las altas cumbres del Noroeste murciano, se extiende un territorio de montañas y bosques tan poco conocido como asombroso y pleno de vida. Entre todos estos parajes domina el pico de la Selva, en la Sierra de Cambrón, cuyo nombre no es en absoluto es casual, como podremos comprobar. Recorreremos las laderas septentrionales, beneficiadas de un clima inusitadamente húmedo y fresco en el contexto de nuestras tórridas tierras murcianas. Gracias a esas condiciones microclimáticas que parecen haber perdurado durante milenios, desde la última glaciación, este lugar sirve de refugio a especies vegetales más comunes en otras latitudes, tales como arces, mostajos, cerezos rastreros o durillos dulces.

Conoceremos todas estas especies a medida que recorremos este paraje. También ascenderemos al pico de la Selva desde donde podremos contemplar una impresionante panorámica de Sierra Espuña, cortando el horizonte azul del mar.

DIFICULTAD – Media-Alta

INICIO Y FIN DE LA RUTA
Carretera que asciende al Pico de la Selva (Murcia).

37º56´55.28´´ N 01º41´41.10´´W

DURACIÓN DE LA RUTA
5-6 horas
CARACTERÍSTICAS
Diferentes comunidades conforme nos movemos Laderas y roquedos
Más allá de Espuña Plantas peculiares
RECOMENDACIONES

Se trata de una ruta en su mayoría muy cómoda de caminar. Sin embargo, hay ciertas partes de subida en las que el camino nos obliga a usar nuestras manos para agarrarnos a la roca, aunque sin mayor dificultad. Por esa razón es necesario llevar ropa cómoda y adecuada para el monte, al igual que un buen calzado y un bastón para caminar si es posible.

Dado que estamos en una zona elevada, las temperaturas en invierno pueden ser bajas por lo que en esa época hemos de llevar el correspondiente abrigo.

Puesto que la ruta se puede alargar un poco, es muy recomendable llevar agua y algo de comida, como frutos secos, sobre todo para reponer energía tras el tramo de subida. También es adecuado llevar protección contra el sol.

Nos adentramos en un lugar muy poco transitado, en el que ocasionalmente veremos desaparecer los caminos. Esto nos permitirá contactar más profundamente con la naturaleza que nos rodea y averiguar de qué somos capaces, siempre con nuestra ayuda.

IDIOMA – Castellano, inglés y francés

NÚMERO MÍNIMO DE PERSONAS – 5

¿Sois menos de 5? Pregúntanos, puede haber más amantes de la naturaleza en la misma situación que vosotros…

    1

    Un camino hacia lo profundo

    Nuestra ruta partirá de la pista principal que asciende a la Selva, para adentrarnos en el valle con el mismo nombre. Pronto nos cruzaremos con un pequeño albergue que nos dará la bienvenida al profundo bosque de la umbría en el que nos internaremos.
    2

    El corazón de la selva

    Ascenderemos por la umbría de la selva, atravesando exclusivos rincones poblados por flora de la edad de hielo. Este ascenso requerirá de toda nuestra pericia, pero al final alcanzaremos la cumbre de la Selva donde podremos contemplar un paisaje que habrá merecido el esfuerzo.
    3

    Paseo por las alturas

    Desde la cima descenderemos suavemente por la pista forestal hasta el punto de inicio. A lo largo de este serpenteante descenso podremos disfrutar de agradables paisajes a la par que descubriremos asombrosos cambios de vegetación.

    La actividad comienza en la pista forestal que asciende al Pico de la Selva, proveniente de la carretera de Bullas a Avilés. También podremos quedar en esta misma carretera a la altura del cruce hacia las Bodegas del Aceniche.

    David López García

    Bienvenidos a Turismo Botánico.

    En cuanto a mí, tengo la suerte de haber crecido en una pequeña aldea entre montes y estepas. Por eso mi medio siempre ha sido el medio natural y mi afán, su conocimiento y su conservación.

    Siguiendo esta senda me licencié en Biología, especializándome en botánica y cursé un master en Conservación de Ecosistemas Mediterráneos. A la par, he tenido la oportunidad de investigar y trabajar sobre flora, viviendo situaciones ilusionantes, como contribuir a la supervivencia de especies amenazadas o descubrir especies nuevas para la ciencia.

    Por otro lado, siempre que puedo, intento satisfacer mi anhelo explorador viajando con las plantas como excusa. De este modo he recorrido multitud de lugares, algunos transitados y otros no tanto, pero todos con una historia que contar.

    Y aquí me hallo, con la intención de compartir mis humildes conocimientos y mi mayor vocación que es el amor por lo salvaje. Pues naturaleza somos y a ella nos debemos.

    Un refugio de la edad del hielo

    Tarifas

    Número de personas Precio por persona
    5-9 15 €
    10-12 13 €
    13-15 11 €
    16-25 9 €

    Los menores de 14 años tienen un 50% de descuento.

    Comentarios de la actividad

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