Entre la ciudad de Cartagena y la Manga del Mar Menor, frente a la horadada Sierra Minera, se eleva el Monte de las Cenizas. Una reserva de gran valor ecológico y botánico frente al Mediterráneo.

Este lugar está poblado de árboles únicos que parecen otear con melancolía a través del mar, hacia las costas africanas de donde vinieron. Se tratan de los llamados Cipreses de Cartagena (Tetraclinis articulata), una especie única en Europa, que solo crece en estas sierras.

Acompañados de ellos, recorreremos agradables caminos entre frondosos pinares que atesoran verdaderas joyas botánicas propias de otros tiempos más lluviosos. A medida que nos aproximamos al mar, el pinar dará pie a agrestes laderas cubiertas por un manto de matorral exclusivo de estas áreas costeras, con especies únicas y otras de origen tropical.

Alcanzaremos la antigua batería que defendió a la ciudad de Cartagena y desde allí podremos contemplar una inmejorable panorámica de la costa cartagenera. A lo largo de la línea de costa podremos contemplar numerosos acantilados en cuyas grietas y fisuras crecen interesantes especies pese a la falta de suelo y el azote constante de la maresía.

Finalmente, volveremos a descender por viejos caminos cargados de historia que se internan de nuevo en el bosque hasta desembocar en la antigua calzada romana que nos llevará al punto de inicio.

DIFICULTAD – Baja

INICIO Y FIN DE LA RUTA
Carretera RM-314, de Los Belones a Portman (Murcia).

37º35´37.55´´ N 00º49´27.54´´W

DURACIÓN DE LA RUTA
3-4 horas
CARACTERÍSTICAS
Mirando al mar Vegetación única en la Península Ibérica
Joyas botánicas Calzada romana
RECOMENDACIONES

La actividad transcurre en un entorno muy accesible y utilizado para el senderismo de todo tipo de niveles, por lo que es muy recomendable para hacerla en familia.

No será necesario un gran equipo. Bastará con llevar ropa cómoda, buen calzado deportivo o de montaña, agua y protección contra el sol, que en determinadas épocas puede ser intenso. También es recomendable llevar algo de comida para retomar fuerzas y un bastón para caminar.

Es una ruta que se puede hacer en cualquier época del año gracias al benigno clima de la costa. Sin embargo, se hace especialmente recomendable en invierno cuando la temperatura suele ser más suave que en el interior.

Por ser una ruta transitada os recomendamos venir con una buena dosis de inquietud y curiosidad que nos permitirá descubrir detalles ajenos a la mayoría de caminantes.

IDIOMA – Castellano, inglés y francés

NÚMERO MÍNIMO DE PERSONAS – 5

¿Sois menos de 5? Pregúntanos, puede haber más amantes de la naturaleza en la misma situación que vosotros…

    1

    A la sombra del pinar

    La ruta comienza al pie de la pista que asciende a la batería del Monte de las Cenizas. Por ella recorreremos cómodamente las laderas septentrionales ascendiendo a la sombra del pinar hasta las crestas que van a dar al mar.
    2

    Mirando al mar

    Por estas alturas continuaremos, rodeados de preciosos paisajes que contrastan a un lado y al otro de la senda entre el verde del pinar y el gris de los acantilados. Unas curiosas puertas de aspecto maya nos darán la bienvenida al conjunto de baterías costeras que dominan el tramo más elevado y que hoy día se encuentran abandonadas. Aquí podremos otear el mar a vista de pájaro.
    3

    Todos los caminos llevan a Roma

    Descenderemos internándonos de nuevo en el pinar en dirección a la Bahía de Portman, que podremos contemplar en toda su extensión. Una vez cerca del mar volveremos al punto de inicio encaminándonos por la ancestral calzada romana que conducía al antiguo Portus Magnus.

    Iniciaremos desde el Aparcamiento del Monte de las Cenizas. En la carretera RM-314. Siempre podremos quedar en algunos de los pueblos cercanos.

    David López García

    Bienvenidos a Turismo Botánico.

    En cuanto a mí, tengo la suerte de haber crecido en una pequeña aldea entre montes y estepas. Por eso mi medio siempre ha sido el medio natural y mi afán, su conocimiento y su conservación.

    Siguiendo esta senda me licencié en Biología, especializándome en botánica y cursé un master en Conservación de Ecosistemas Mediterráneos. A la par, he tenido la oportunidad de investigar y trabajar sobre flora, viviendo situaciones ilusionantes, como contribuir a la supervivencia de especies amenazadas o descubrir especies nuevas para la ciencia.

    Por otro lado, siempre que puedo, intento satisfacer mi anhelo explorador viajando con las plantas como excusa. De este modo he recorrido multitud de lugares, algunos transitados y otros no tanto, pero todos con una historia que contar.

    Y aquí me hallo, con la intención de compartir mis humildes conocimientos y mi mayor vocación que es el amor por lo salvaje. Pues naturaleza somos y a ella nos debemos.

    Un recuerdo de África

    TARIFA

    Número de personas Precio por persona
    5-9 15 €
    10-12 13 €
    13-15 11 €
    16-20 8 €
    21-35 7 €
    > 35 6 €

    Los menores de 14 años tendrán un descuento del 50%.

    Comentarios de la actividad

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