Desde la aparición de la agricultura, millones y millones de plantas han sido transportadas de un lugar a otro (sobre todo sus semillas) para su plantación. El desarrollo agrícola ha permitido que numerosas especies vegetales hayan podido ser cultivadas en diversos lugares del mundo. Este fito-trasiego mundial lleva consigo el movimiento de una serie de acompañantes que no somos capaces de ver, pero que si somos capaces de cuantificar económicamente los daños que causan. En los últimos tiempos hemos empezado a oír hablar del ébola de los olivos, la temida Xylella fastidiosa.

El oro, ese metal por el que el ser humano se desvive, y que ha condicionado la riqueza o pobreza de muchos países. Desde hace mucho tiempo ser buscador de oro era una profesión que si bien podía dar pocos resultados, una piedra pequeña de ese material la hacía rentable. También ha sido motivo de numerosos casos de esclavitud. Tantas y tantas personas que han arriesgado su vida en minas de los cinco continentes. Y también ha sido un motor de creación de empleo allá donde una mina se situaba cerca.

El pasado miércoles 21 de Junio tuve la suerte de poder colaborar en una preciosa actividad organizada por mi amiga Ana Carrión de meditación en el monte. El encargo era claro pero abierto. Dar una charla a los asistentes donde la botánica fuese la protagonista y diera la bienvenida al solsticio de verano. Todo ello en menos de 20 minutos. Hasta el momento Turismo Botánico había hecho numerosas rutas botánicas por la naturaleza, pero necesitaba sorprender desde un mismo punto, sin moverme, y con mi palabra favorecer la creación de un sentimiento apto para la meditación posterior.

El pasado viernes 16 de Junio, el imponente Ficus de la céntrica plaza de Santo Domingo en la ciudad de Murcia, sufrió la pérdida de una de sus ramas principales suponiendo un peligro para la población que en aquel momento paseaba por la concurrida plaza. Para los que no conocen el Ficus de Santo Domingo, se trata de un ejemplar de Ficus macrophylla. Es una especie nativa de Australia donde habita en los bosques lluviosos típicos de la costa este.  Por lo tanto, es una especie que necesita de unas precipitaciones mucho mayores que las que se dan en la ciudad de Murcia. Por el contrario, posee una alta capacidad adaptativa a condiciones de sequedad.

El ataque de plagas es uno de los principales problemas a los que se enfrenta la agricultura moderna. Normalmente  para combatir dichas plagas se utilizan compuestos químicos con efectos negativos sobre la biota y sobre el ser humano. Es por ello que se ha presentado en México un nuevo plaguicida capaz de luchar contra éstas pero formado por compuestos orgánicos. En concreto, este nuevo producto es capaz de atacar ciertas plagas comunes como el pulgón o la mosca blanca.