La contaminación genética, ¿otra vía de extinción?

La flora mundial se enfrenta a diario a numerosas amenazas que comprometen el mantenimiento de las poblaciones. Hoy queremos hablar de un tipo de amenaza que no es tan visible pero que igualmente supone un grave peligro para la flora autóctona. La contaminación genética.

La modificación genética de las especies ha estado ocurriendo en los últimos años sobre todo centrada en las especies agrícolas. La necesidad de conseguir ejemplares más resistentes a plagas, que aprovechen mejor los recursos, o que crezcan más rápido, ha hecho que cualquier modificación genética que responda a estos aspectos esté bien vista. Dichos alimentos transgénicos han tenido numerosos detractores desde que aparecieron. Pero ahora la aplicación de estos métodos genéticos ha llegado a las repoblaciones naturales.

¿Qué necesidad hay?

La supuesta justificación de usar estos métodos genéticos en la naturaleza es similar a su uso en agricultura. Resistencia a plagas, crecimientos más rápidos o mejores respuestas al estrés ambiental son algunas de estas razones. Un ejemplo es Castanea dentataes. Especie de castaño de EEUU cuyas poblaciones casi desaparecieron a principios del siglo XX por un hongo traído de Japón. Se están llevando a cabo proyectos de reforestación con individuos resistentes a este hongo. Ante este caso la solución es compleja. ¿Introducir individuos modificados a riesgo de provocar contaminación genética? ¿Dejar que la naturaleza siga su ciclo aun cuando el problema ha sido derivado de una mala práctica humana?

Casos similares han ocurrido con otros árboles forestales como el pino liso, el pino de hoja larga, y otras especies de álamos y eucaliptos.

Populus canadiensis. Contaminación genética.
El Álamo de Canadá (Populus canadiensis), híbrido obtenido del cruce de Populus deltoides y Populus nigra, y que está provocando problemas de contaminación genética en numerosas especies Álamos nativas de la Península Ibérica.

Problemas derivados de la contaminación genética

Ya hemos visto que una consecuencia positiva de los árboles transgénicos es el mero hecho de la conservación de una especie. Pero, ¿cuáles son los efectos negativos? La verdad es que son numerosos. Individuos modificados genéticamente que sean capaces de reproducirse con las poblaciones naturales están cambiando el código genético de la especie silvestre. Con el paso de las generaciones puede conllevar en la muerte genética de la especie.

Además, estos individuos modificados pueden afectar a ciertas comunidades de especies asociadas a los mismos como por ejemplo insectos. Las floraciones de individuos modificados genéticamente poseen características diferentes que pueden llegar a afectar a estos insectos. En el caso de los polinizadores, sería una presión más que se suma a todas las que tienen que soportar hoy en día.

Por otro lado, si la plaga que sufren las especies silvestres y que motivan el uso de árboles transgénicos se ve paralizada, se está cortando un proceso natural que por algún motivo se había disparado. En muchos casos las plagas sanean el ecosistema centrándose en los individuos más débiles y favoreciendo la regeneración.

La doble moral de la contaminación genética.

Llegado este punto surgen numerosas preguntas. ¿Dejar que una especie se extinga? ¿Introducir transgénicos? Y ¿qué pasa cuando la especie está en peligro por una acción antrópica como la introducción de especies exóticas? ¿Es moralmente viable el uso de estos transgénicos? Estas preguntas son bastante recurrentes y ya existen algunos estudios que han tratado este tema. Por ejemplo, este estudio de la FAO.

Desde mi opinión, los transgénicos deberían ser una de las últimas soluciones a probar. La contaminación genética es un problema muy serio, por lo que los esfuerzos habría que centrarlos en la prevención. Evitar la proliferación de especies exóticas (de lo que ya hemos hablado en algún post anterior). Educar a la población para concienciar sobre estos aspectos. Reforzar las poblaciones naturales silvestres. Son numerosas las herramientas que disponemos para no tener que llegar al dilema de si usar especies transgénicas o no.

Acerca de nosotros

Víctor Zapata
Víctor Zapata

Comentarios

Deja un comentario